Yo ayer solté unas cuantas lloreras. Iba pedo, sí, lo reconozco. Y encima mañana trabajo después de unas gozadas vacaciones.
¿Es para llorar o no?
Ahm, no debo quejarme, debo saltar porque como está el panorama volver al trabajo es tener un tesoro. ¿Pero puedo llorar, no?