Hoy fue un día algo brumoso en la oficina. Me cargaron los nervios con la emisora de radiolé (con mis respetos) y volví a casa con ganas de escuchar ochentas a jopo.
Aquí van...ohhhh...paz.
Me lo dedico a mí egoistamente, jajajajajaa. No, mentira. Para todo aquel que guste esucharla, ahí van unos minutos de ochentas.
Abrazos.